Kit Rosácea Elixir Herbal
Rutina calmante para piel sensible, reactiva y con tendencia al enrojecimiento
El Kit Rosácea Elixir Herbal fue diseñado para acompañar el cuidado diario de pieles sensibles, reactivas, con rojeces, ardor, tirantez o brotes visibles.
Una rutina completa de limpieza suave + tratamiento localizado + hidratación calmante adaptógena, ideal para pieles que necesitan bajar la irritación sin agredir la barrera cutánea.
Incluye:
1. Espuma de Limpieza Rosácea
Limpia suavemente sin resecar ni barrer la protección natural de la piel.
Ayuda a retirar impurezas, exceso de grasitud y restos de protector solar, dejando una sensación fresca y confortable.
Ideal para: piel sensible, enrojecida, con ardor o tendencia a irritarse.
2. Crema Facial con Ivermectina
Crema de cuidado específico para piel con tendencia a rosácea, brotes, rojeces persistentes e imperfecciones asociadas.
Su fórmula ayuda a acompañar la piel en momentos de desequilibrio, aportando confort, suavidad y mejor aspecto general.
Uso sugerido: aplicar poca cantidad en la zona a tratar, preferentemente por la noche o según indicación profesional.
3. Gel Facial Adaptógeno
Gel liviano, fresco y calmante, formulado para hidratar sin sensación pesada.
Aporta una acción reconfortante para pieles sensibles, estresadas o con tendencia a reaccionar frente al clima, cosméticos fuertes o cambios hormonales.
Ideal para: calmar, hidratar y reforzar la sensación de equilibrio cutáneo.
Beneficios del kit
Ayuda a calmar la piel sensible y reactiva.
Acompaña el cuidado de rojeces y brotes.
Limpia sin resecar.
Hidrata sin dejar efecto graso.
Rutina completa para mañana y noche.
Ideal para piel con rosácea, tirantez, ardor o sensibilidad extrema.
Modo de uso recomendado
Mañana:
Espuma de limpieza + Gel Facial Adaptógeno + protector solar.
Noche:
Espuma de limpieza + Crema con Ivermectina en zonas necesarias + Gel Facial Adaptógeno si la piel necesita más confort.
Recomendaciones importantes
Evitar exfoliantes fuertes, ácidos agresivos, alcoholes, perfumes intensos y agua muy caliente. En piel con rosácea, la estrategia ganadora es simple: menos agresión, más constancia. La piel no necesita guerra, necesita diplomacia cutánea.